Mis aventuras en la tierra de los soviets

En ese momento, más precisamente el 9 de septiembre de 1977, los trenes de la lÃnea Póvoa de Varzim-Porto (Trindade) todavÃa funcionaban con carbón y fue en uno de ellos que en esa fecha comenzó mi largo viaje a la Tierra de los Soviets. . […] La maleta era liviana porque, además de no tener dinero para más, estaba convencida de que uno no iba al ParaÃso Terrenal con la casa a cuestas, porque en ese lugar no suele faltar nada, a excepción de pecado. SÃ, iba a vivir en la sociedad casi perfecta, en la transición del socialismo desarrollado al comunismo.










